Receta de grisines caseros, masa básica

Como sabemos comer los Grisines es algo realmente muy adictivo, de hecho es uno de los aperitivos más típicos que podemos encontrar en los restaurantes. Su origen es Italiano y se caracterizan por ser finos, alargados, crujientes. y además acompañan muy bien ensaladas, fiambres y quesos.

Lo mejor es que hoy podemos encontrar variedad en sabores, en la misma elaboración de la masa se añaden ingredientes como pimentón, queso, hierbas aromáticas, orégano, cebolla, salvado, etc.

Es una receta sencilla y fácil de preparar en casa y en poco tiempo, para acompañar distintos platos o simplemente como aperitivo, idealmente saborizados.

A continuación los ingredientes que vamos a necesitar:

Ingredientes

  • 500 gr. de Harina (4 tazas aprox.)
  • 1 y 1/2 cdita. de Sal
  • 50 gr. de Manteca Vegetal
  • 15 gr. de Levadura fresca
  • 1 taza de Agua tibia

Modo de Preparación

  • En un bowl colocamos 1 taza de harina, sal, le añadimos la manteca y con la ayuda de las manos vamos integrando la harina.
  • Al mismo tiempo le añadimos la levadura previamente diluida en agua tibia.
  • Cuando este toda integrada la masa la volcamos sobre una superficie enharinada.

Amasado:

  • El amasado es solo para unificar y lograr una masa suave y lisa, no se recomienda mucho amasado para que el gluten no se desarrolle demasiado.
  • Una vez que formamos el bollo, lo colocamos en un recipiente enharinado para que repose y puede elevarse. Lo tapamos con papel film más un paño para generar más calor y alcanzar la levación deseada, durante 30 minutos aproximadamente lograremos que se infle la masa.
  • Después del tiempo transcurrido colocamos el bollo en la masada y comenzamos a estirar la masa en forma rectangular con un palo de amasar o con lo que más nos guste.
  • Ahora comenzamos a cortar las tiras a lo largo y de 2 cm. de ancho aprox.
  • Luego cada tira la llevamos al borde de la mesada y con las manos hacemos girar las tiras arrollándolas para adaptarlas a la forma clásica de los grisines.
  • A medida que las hacemos las colocamos en placas o moldes, luego los marcamos con una espátula con el largo deseado pero sin separarlos. Cuando estén cocidos se parten solos con la mano.
  • Tapamos la placa con un paño y lo dejamos reposar durante unos 20 minutos más aproximadamente.
  • Finalmente lo llevamos a horno a 200º y durante 15 minutos los cocinamos, observaremos que van tomando color dorado o como más nos guste.
  • Una vez cocinados, los dejamos enfriar a temperatura ambiente y podemos guardarlos en envase hermético donde se conservaran durante varios días.

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